Eres toda una Felina - la voz de Romina contenía cierta satisfacción.
No seas exagerada - Jimena tenía una mirada triste- Me costó bastante hablarle a ella de esa manera.
No te pongas triste mejor hagamos algo salgamos a comer.
No podemos hacer eso de hecho no tengo ni la menor idea de lo que tenga que hacer.
Tú no tienes que hacer absolutamente nada tu marido se va a encargar de absolutamente todo, las empresas no es lo tuyo así que vamos.
Jimena no entendía a que se refería Romina, pero ante