Pov: Adrián Cortés
No puedo marcharme hasta no verla subir al taxi y me regaño, odio tener que dejarla ir así.
Una última vez, es lo correcto, lo que debemos hacer aunque no encaje en nada de lo que quiero hacer.
Mi pequeña, esto es difícil, es jodidamente asfixiante pensar en no verla más. No, verla no es el problema, tocarla, sentirla conmigo, tocar sus labios.
Eso se siente como si otra vez perdiera algo.
Y es lo mejor, está Clarisa, amo a mi hija, no quiero lastimarla. Así que me hago