Capítulo 51: el reencuentro.
Frustrado, decidí obtener su número de teléfono y la llamé, pero nuevamente no obtuve respuesta. En cambio, decidí enviarle un mensaje, expresando mi descontento con sus proyectos, «basura» y dejándole en claro que no aprobaría nada de lo que me enviara.
Al recibir su respuesta, sentí una mezcla de sorpresa y molestia.
No podía creer que ella se sintiera afortunada de que el «hijo pródigo» le hablará, pero al mismo tiempo, no tenía la intención de detenerse en sus intentos de enviar proyectos.