Mundo ficciónIniciar sesiónMadox daba vuelta como si fuera un tigre furioso enjaulado en su laboratorio. Expulsaba feromonas al aire tan sofocantes que todos los científicos que antes estaban allí habían tenido que salir y nadie se atrevía a entrar. Pero lo más peligroso de él era su mirada. Parecía que podía degollar a cualquiera en cualquier momento.
Incluso una de las hermosas enfermeras había intentado persuadirlo a pedido de alguno de los trabaj







