–Lo siento, Sra. Astrid, no estoy muy seguro de los asuntos de la Srta. Dean, solo sé que ella y el Sr. Joshua son solamente compañeros de clase de la universidad desde hace mucho. Espero que pueda descansar temprano– Al escuchar lo que dijo el secretario, Astrid no siguió preguntando, sabía que aunque preguntara, no saldría nada.
Mirando por la ventana como oscurecía poco a poco el cielo, la figura de esa persona estaba en su mente de nuevo. Sí, la primera vez que lo vio, estaba en el hospital