70| Alex.
Seguía ahí, con las fotografías en las manos, cuando alguien tocó a la puerta.
Yeison era un chico tranquilo y modesto. Sabía que algo había pasado, pero tuvo la decencia de no preguntar, de no decir nada al respecto; simplemente guardó silencio y siguió llenando su solicitud para la universidad, que yo le había pedido que hiciera.
A pesar de mis manos temblorosas y mi rostro, muy posiblemente, pálido, se puso de pie y abrió la puerta. Mi hermano Xavier apareció. Tenía una extraña sonrisa en el