Mundo ficciónIniciar sesiónMis ojos no daban crédito a lo que estaba observando, estaba tan paralizada que ni siquiera de mi boca salía una sola palabra para responderle al constante llamado del taxista que me preguntaba que hacer ahora, pero ni siquiera yo, se que hacer ahora porque me encontraba fuera de mi misma, en blanco como una hoja de papel al ver que era esa bruja la que iba en ese auto, Luzbel
El hombre molesto me dice que me llevara de nuevo donde me recogió y yo aun inmóvi







