Mundo de ficçãoIniciar sessãoVítor
Entré en la habitación donde yacía Sophia. El médico, con semblante serio, me permitió verla, pero insistió en que mi visita debía ser breve. Asentí y me acerqué cautelosamente a su cama. Estaba dormida, con expresión serena y tranquila. Me quedé allí un momento, apreciando su belleza y la paz que irradiaba incluso dormida.Mis ojos bajaron inevitablemente hasta su vie







