Parte 49...
Cuando él detuvo el coche frente a la casa, Camila lo invitó a entrar para comer algo con ella. Tanto porque aún quería disfrutar un poco más de su compañía como porque necesitaba reducir la cantidad de comida que había preparado; otra vez se había excedido mucho con las porciones. Sola no podría comerlo todo y terminaría cansándose.
Él aceptó, y ella sintió cómo su corazón latía con más fuerza. Bajó del coche y caminó hasta la puerta tomada de su mano. Fue algo repentino, sin pensa