EL PUTO AMO
ERICK
Voy a explotar, juro que voy a explotar.
-¡Ya no por favor! – Suplica el hombre que esta de rodillas ante mí con sangre en todo su asqueroso rostro y las manos atadas detrás de su espalda – ¡no fue mi culpa!
-Si no lo fue entonces dime, ¡¿para quién carajos trabajas?! – Me impaciento, la compostura la pierdo y termino dándole un golpe con el puñal de mi arma sobre la mandíbula – o es que trabajas solo.
Escupe sangre y tengo que moverme para que no me salpique de su asquerosida