No había podido dormir. —había pasado toda la tarde trabajando con Gustavo y Arnold, uno encargándose de las finanzas y ya tenía el esquema para implementar un nuevo programa que recopilaría la información de cada una de las empresas.
Hablaría con Simón y Miguel para que lo creen, mientras que Arnold me entregó muchas estrategias para aumentar las ventas, Roland ha estado rodeado de genios y lo que adoro de mi difunto marido es que él lo sabía y los retuvo a su lado.
Ahora que conozco un poco m