Catalina Abrego de Stuart
Con paciencia limpio el desastre que dejaron mis hijos junto con su padre en la sala, ahora la zona parece como si un tornado paso arrasando en medio de nuestra casa. No pienso dejar ese trabaja a mi pobre Nana Gloria, por lo que voy ordenando un poco. Supongo que cuando Demian termine de convencer a los niños que deben dormir vendrá ayudarme.
A veces mi marido es más niño que su propio hijo es muy tierno ver al poderoso hombre de negocios reducido a un amoroso padre