Mundo ficciónIniciar sesiónMia pestañeó un par de veces antes de abrir los ojos. Los recuerdos de la noche anterior llegaron poco a ella y sonrió. Había sido una noche fantástica. Giovanni era el amante perfecto y no del tipo de hombres que solo actuaba en busca de su propio placer. Sus manos habían recorrido su cuerpo con devoción y sus besos habían sido exigentes, pero placenteros.
Sabía, incluso antes de girarse a ver el otro lado de la cama, que él no estaba allí. Podía sentir su ausencia. Estiró su brazo y







