Jacob se despidió y Agnes también se despidió, era más de medianoche y se sentían agotados; Alyssa y Lucas bostezaron.
— ¿En dónde dormiremos en tu cuarto o el mío?—preguntó Lucas.
— Recuerda que tenemos una habitación preparada— dijo Alyssa— de hecho ni siquiera la he visto.
—¿Estás dispuesta a dormir conmigo esta noche?— preguntó con picardía Lucas.
— ¿Por qué, tienes malas intenciones? — preguntó Alyssa muy seriamente.
— ¡Al contrario tengo muy buenas intenciones!—dijo Lucas riendo.
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