Daniela estaba en la biblioteca de la universidad, concentrada en sus estudios. Los últimos días habían sido un torbellino, y sabía que no podía descuidar sus estudios, o de no su beca podría estar en juego.
Los bellos de su cuerpo se levantaron al sentir una mirada pesada sobre ella, así que cuanto más estaba segura de que era hacia ella, se preocupó más.
Cuando sintió una presencia inquietante. Levantó la vista y vio a Damián, el viejo amigo de su madre, Andrea. El hombre que la ha estado a