Es una noche perfecta, nunca antes me había sentido con tanta euforia como hasta ahora. El cielo se puede desmoronar ahí fuera, pero en este momento no importa nada más.
Estoy encima de él, no puedo dejar de besar sus labios, hay mucha química entre ambos. Sus manos empiezan a acariciar mi cuerpo, y se siente muy bien.
Apretó mi muslo con fuerza, se puso de pie cargándome, no pude evitar reírme y él también lo hace. No sé qué es lo que sucederá, pero no me importa nada, quiero estar con é.
Nos