Capítulo 68 —Es cierto
Ginebra
Llegando el otro día temprano en la empresa, caminé por el lobby hasta el ascensor con algo de prisa, y pidiéndole a Marcela no ser molestada por nadie, especialmente por Robledo si se atrevía a buscarme; me sumergí en el trabajo con el fin de olvidarme de todos los asuntos que me estaban agobiando.
—¿Podrías, por favor, traer los nuevos modelos de lencería? Quiero revisar un par de detalles.
Regresando hasta el lugar de trabajo de Marcela, me quedé encantada al h