Zafiro
Dos días, dos malditos días sin saber nada de mi bebe. Nunca había llorado tanto en mi vida, una depresión me estaba consumiendo. Ese maldito no se ha comunicado para nada y no dejo de pensar si está bien, tal vez soy egoísta por no pensar en Ana, pero no puedo evitar en suponer que ella ya es una mujer fuerte y no se dejara derrotar, en cambio mi niño que podría hacer. Sabía lo que el muy hijo de puta del italiano estaba haciendo, pero no lo que quería.
-Creo que ya es suficiente- La vo