66: La rivalidad entre ambos.
Narra René.
El teléfono suena en mis pantalones mientras toco lo que puedo del cuerpo de mi mujer. Estamos en el ascensor y me importa un carajo que nos estén viendo por las cámaras.
Marina jadea, y me mira con esos ojitos hermosos brillantes en cuanto mi mano se desliza por su espalda baja; introduzco mi mano dentro de su pantalón, llegando a la tela de sus pantys y estiro el elástico.
Ella me muerde el labio y ahora soy yo quien jadea, sin dejar de sonreír.
—¡Responde ya! —me pide, sacando el