Mundo de ficçãoIniciar sessãoSuspiré mientras me sentaba en uno de los bancos que estaban debajo de los parterres de los cerezos, los mismos que habíamos estado mirando horas antes tomados de la mano, no hay problema. Y ahora, de repente, estábamos peleando y la sensación que tenía era que no nos entendíamos. Parecía que el destino nos estaba gastando una muy mala broma.
- No sabía qué sabor te gustaba, ¡así que traje el m&aacu