14 Tratando de hacer las cosas bien ...
A la mañana siguiente me desperté sintiendo un brazo pesado alrededor de mi cuerpo, abrí los ojos lentamente y giré un poco el cuello, mirando fijamente el rostro dormido de Haru. Era la primera vez que había podido observarlo más de cerca, reflexionando sobre lo hermoso y sereno que era su rostro, tenía los labios entreabiertos y roncaba suave, casi inaudible.
Sonreí acariciando su cabello desordenado, quitando los mechones q