Mundo ficciónIniciar sesiónKathy é uma perita criminal que foi transferida para uma divisão secreta na Coréia do Sul, porém o que a espera é muito mais que simples casos criminais. Em um país totalmente diferente ela se verá dividida entre seus parceiros, mas ela terá que fazer uma escolha. Mas isso não quer dizer que até lá ela não irá conhecê-los intimamente...
Leer más“Mi pareja destinada me odia.”
Me lo repito todos los días, como si fuera un mantra, como si repetirlo pudiera hacerme más fuerte o pudiera anestesiar el dolor que me consume.
Soy una simple omega, nada más que eso, una criatura frágil, nacida sin privilegios, sin manada que me reclamara como suya. Nadie hubiera apostado por mí, nadie hubiera creído que lograría sobrevivir.
De no haber sido por el viejo Alfa de la manada Roca Fuego, yo ya estaría muerta. Él me encontró siendo apenas una bebé, perdida en medio del bosque, rodeada de las criaturas más temidas de nuestra especie: los hibrimorfos; Monstruos que no son lobos, ni humanos, ni bestias reconocibles. Son todo eso a la vez y nada al mismo tiempo.
Dicen que pueden cambiar de forma a voluntad, que son capaces de imitar el cuerpo de un hombre, el pelaje de un lobo, o la garra de un animal salvaje. Y también dicen que basta una sola de sus mordidas para arrancarte la vida en segundos. Yo era apenas un infante indefenso cuando esas bestias me rodearon.
El Alfa Diagon, líder de Roca Fuego, llegó a tiempo y me salvó. Pero aquel rescate tuvo un precio muy alto. Su salud se quebró desde entonces, como si la energía vital que me regaló para salvarme hubiera drenado parte de su propia vida.
Muchos lo murmuraban: “Fue culpa de esa bebé huérfana. Desde que la trajo, la vida del Alfa se consumió como fuego en la noche.”
Yo crecí escuchando esas palabras en los pasillos, susurros que intentaban enterrarme en la culpa.
Aun así, Diagon me cuidó como si fuera su hija. Me educó en la disciplina de la manada, me dio un lugar, un nombre, un hogar. Y antes de morir, cuando ya la enfermedad lo tenía vencido, dejó escrito en su testamento un mandato inquebrantable: cuando cumpliera dieciocho años, yo debía convertirme en la Luna de su hijo, el futuro Alfa. Solo así, decía, su alma podría descansar en paz junto a la Diosa Luna.
Y así fue. El día que mi destino quedó sellado, me uní al Alfa Riven como su Luna. Pero la dicha que esperaba nunca llegó. Ni siquiera en la noche de bodas, cuando debía marcarme, me aceptó. Esa misma noche me rechazó. Se marchó a la guerra, sin aparearse conmigo, sin mirarme siquiera como si yo valiera nada.
Aquel gesto fue más cruel que cualquier mordida de hibrimorfo. Fue la humillación de mi vida.
El Alfa de la manada, mi pareja destinada, el hombre que debía protegerme y amarme, me había despreciado delante de todos. Desde entonces, vivo con un temor constante: el miedo de que, al volver de la guerra, él me convierta en lo que más temo… una Luna rechazada”
***
Los pensamientos de Armyn se desvanecieron cuando escuchó a una sirvienta gritar con emoción:
—¡El Alfa y el ejército rojo están llegando!
El corazón de Armyn dio un vuelco. Una mezcla de miedo e ilusión le recorrió las venas como fuego líquido.
Podía sentirlo. Ese vínculo latía en lo más profundo de su ser, como si de verdad ese hombre arrogante, frío y despiadado fuera su mate.
Pero también recordaba lo que siempre le habían dicho:
“Nunca despertarás a tu loba. Eres demasiado débil. Tu espíritu no maduró como debía. Una omega como tú jamás tendrá un verdadero lobo interior.”
Aun así, corrió. Corrió hacia el patio principal del palacio, con los pulmones ardiendo y las piernas temblando.
El estruendo de cascos de caballos y ruedas de carruajes se escuchaba cada vez más cerca, anunciando la llegada del Alfa.
Junto a él debía venir su hermano menor, Draker, el futuro Beta. Tenía la misma edad que Armyn, dieciocho años recién cumplidos. Era joven, risueño, y lo habían enviado a la guerra para aprender bajo la sombra de su hermano mayor.
Cuando los portones se abrieron, Armyn contuvo el aliento.
Primero lo vio en su forma lobuna: imponente, negro como la medianoche, con los ojos rojos brillando como brasas.
Luego, con la naturalidad de un dios, cambió a su forma humana. Y allí estaba él: Riven, el Alfa, tan atractivo que incluso el aire pareció rendirse a su presencia.
Su madre, la antigua Luna Phoebe, corrió a recibirlo.
—¡Alfa, hijo querido, bienvenido a casa! —exclamó, abrazándolo con lágrimas en los ojos.
Pero la sorpresa vino después.
De uno de los carruajes descendió una mujer desconocida.
Sus pasos eran elegantes, su mirada altiva, pero lo que más impactó a todos fue lo imposible de ignorar: su vientre abultado, redondo, revelando el cachorro que llevaba dentro.
El corazón de Armyn se quebró. Sintió que su mundo entero se tambaleaba. Bajó la mirada para que nadie viera el dolor en sus ojos.
—Madre —dijo Riven con voz tensa—, debemos hablar.
—¿Y tu hermano? —preguntó la Luna Phoebe, preocupada.
El Alfa tragó saliva.
Armyn lo miró fugazmente y comprendió al instante. Había tristeza en su expresión, una que nunca había visto en él.
El silencio se volvió insoportable hasta que, tras encerrarse en el salón con su madre, se escuchó el desgarrador grito de una mujer que había perdido a un hijo.
Draker estaba muerto.
Los hibrimorfos lo habían devorado en batalla. Ni siquiera pudieron traer de vuelta su cuerpo.
La noticia sacudió a toda la manada como un relámpago.
El dolor era insoportable.
Cuando Phoebe y Riven salieron del salón, la madre, con los ojos rojos de tanto llorar, abrazó a la mujer embarazada.
—¡Oh, querida hija, bienvenida a la familia! ¡Informen a todos que por fin tendremos un heredero! ¡El Alfa tendrá un cachorro real!
Armyn se puso de pie, incrédula, con los ojos abiertos de par en par.
La voz de la antigua Luna retumbaba en sus oídos como una sentencia de muerte. No pudo más. Dio un paso atrás, luego otro, y finalmente se dio la vuelta para huir.
Pero Riven la detuvo con su voz, grave y firme:
—¡Detente, Armyn! —ordenó, y sus palabras fueron como cadenas atadas a su pecho—. Felicita a Tena. Ella llevará en su vientre el cachorro que una omega débil como tú jamás podría darme.
Armyn mordió sus labios hasta sangrar para no llorar.
Su corazón se partía, pero aun así sonrió, una sonrisa rota, llena de dolor.
—Felicidades, Luna… —murmuró con voz trémula—. Y por favor, Alfa Riven… recháceme. Acabemos con esta farsa. No quiero ser más tu Luna.
Riven se quedó helado. Nadie en la sala esperaba escuchar esas palabras de la boca de Armyn.
El silencio que siguió fue más cruel que cualquier grito.
Que tal você ir para minha casa? assim fico de olho em você.- Com toda certeza, você vai cuidar de mim?-Claro, mais não se empolga demais.- Euu? não estou pensando em nada.- Vamos? Lá eu posso cuidar de você, não posso ficar aqui longe de Blanc.- Se você quiser trazer ela pra cá, pra mim seria perfeito, eu, você e Blanc.Ao final Nill vai para minha casa, não posso deixa-lo sozinho, ainda mais do jeito que ele está.Chegamos no meu apartamento e Nill é recebido muito bem. Beto me liga me dizendo que posso ficar em casa para cuidar de Nill, não sabemos por que ele está tão fraco. Os rapazes trabalham duro para achar um jeito da 'Fada' falar se tem outra da sua espécie. Não pod
Estou em casa aproveitando minha tão merecida folga, Bia minha irmã senta ao meu lado no sofá.- E aí, vai me falar sobre a viagem ou não?- Foi exaustiva. Não posso te contar detalhes por ser uma divisão secreta irmã.- Entendo mas não quero saber da missão, mas do seu relacionamento, você chegou bem triste e aposto que é por causa dele, Nill o nome dele não é?- É!- Mila disse que ele é muito bonito e apaixonado por você.- Não somos mais namorados.- Por que?- Eu peguei ele e nossa outra colega de trabalho aos beijos. Mas o pior de tudo é minha consciência, também beijei Carl estando namorando ele.
Nill vai até meu apartamento no dia seguinte.- O que houve que não atende minhas ligações Kathy?- Vamos até meu quarto, precisamos conversar.- Estava com saudades de você sabia?Nill tenta me abraçar mas desvio do seu abraço.- Por que fez isso?- Por que não me contou que você e Claire quase foram namorados ?Nill me olha surpreso e sem saber o que falar.- Não minta para mim. Claire me contou tudo. Por que VOCÊ não me contou?- Amor, não tinha porque contar, não namoramos, e você iria ficar cheteada.- Tarde demais Nill. Sabe o que me deixa mais irritada? É saber que me fizeram de trouxa esse tempo todo.- Claro que não amor... Eu nunca faria isso. Você não deveria ficar chateada, Carl é apaixonado por você.- O que? Então é vingança?- Eu tenho motivos pra ficar bravo, você não tem. Não estou me vingando, se eu quisesse vingança tinha ficado com ela, mesmo namorando você.- Você que
Chegamos na divisão no dia seguinte e já somos recebidos com um caso.- Bom dia equipe, que bom que estão todos aqui. Tenho um caso muito delicado pra vocês.- Não temos sossego mesmo.- Não mesmo Nill! Mas vamos ao caso: "Desaparecimento de crianças"Sinto um aperto em meu peito imediatamente, casos que envolvem crianças me deixam super mal.- Algumas crianças estão sumindo em um vilarejo próximo há Hong kong.- Wow! China?- Isso mesmo... Fomos chamados porque algumas delas viram uma criatura e então solicitaram nossos serviços.- Vamos para Hong Kong?- Sim Will, mas dessa vez todos nós vamos, inclusive eu. Mas antes de mostrar as fotos, tenho um
Último capítulo