Capítulo 19. Loco de celos
Al día siguiente el doctor Farid examinó a Asher en la mañana.
Maddison lo ayudó a sostener al niño inquieto, mientras con el estetoscopio escuchaba sus pulmones.
—Entonces Farid ¿Puedo llevarme a mi niño?
Farid la miró con sus ojos marrón claro como el desierto y le hizo un guiño.
Maddison sonrió y recordó como ese gesto en Farid le hacía temblar las piernas cuando era una universitaria.
—Dejaré que te lo lleves —Maddison lo celebró con una exclamación de victoria—. Pero tengo