—Pero, hoy no hay clases pollito.
—Comenté terminando de comer.
—Sí, ya lo sé. —Se subió al taburete tomando el cubierto.
—Solo practicaba distintos peinados.
Solté una sonora carcajada, mamá iba a decir algo pero su móvil sonó, contestó la llamada y fue al living.
—¿Te gusta un chico? —aparté la vista de mamá y la posé en Jesse.
—No, aún no a llegado mi príncipe azul. —Hice una mueca.
—¿Por qué la pregunta?
Le dio un mordisco a su tostada y bebió de su jugo de durazno.
—Mamá dice que cuando te