“Yo, di tu nombre”, ordenó Liam.
Mientras estaba frente a sus colegas, Amber levantó a regañadientes su mano derecha. Ella estaba aquí para ganarse el corazón del pequeño. No se atrevía a cuestionar su intención. Sonrió, repitiendo tras Liam: “Yo, Amber Lum”.
“Juro solemnemente que ofreceré de todo corazón regalos y aperitivos de cualquier tipo a Liam Wright”, continuó Liam.
“¡Ah, este niño es lindo! Creo que vamos a hacer una buena pareja”. Amber se rio, mirando a todos los del grupo antes d