Devin Becker
New York
Nos dirigimos para allá, en silencio y sin hablar y cuando nos internamos en el parque, llegamos a una zona bastante tranquila y ella dejó sus cosas en una banca, al igual que yo y quedó de pie frente a mí, sus ojos los notaba raros y esperé a que me dijera de una vez, lo que había venido a decirme, que lo dijera de una vez para poder ir a seguir con mi vida.
–Devin, primero que nada, muchas gracias por aceptar que nos viéramos el día de hoy, pensaba que me ibas a rechazar