Él levantó la cabeza, mirando sus ojos redondos muy abiertos.
Dios. Era exquisita.
Podía ver cómo intentaba ocultar su shock, pero su silencio estaba empezando a afectarlo.
Tal vez no debería haber…
Sus pensamientos se cortaron cuando ella tomó un puñado de su camisa. Se puso de puntillas y unió sus labios con los de él.
Ese movimiento audaz de ella lo tomó por sorpresa, pero no dudó. Agarró su cintura mientras profundizaba el beso, deleitándose con cada pedacito de él.
Tal vez nunca había sabi