Capítulo 34
La gente aplaude confundida, me miran, Augusto me toma del brazo
—¿Que vas a hacer?
Solo sonrió, ya lo había planeado.
Subo a la tarima, Thomas se acerca y me besa la mano
—Se que esto es una sorpresa para todos, Alexandra es mi reina, pero mi Luna, mi destino es Mila, así lo quiso la diosa.
—¡Maldito! Tu no me puedes hacer eso, yo soy la madre de tu bebe, me estás humillando delante de toda la manada.
Alexandra gritaba, daba alaridos, la gente la miraba, algunos incluso se burlaban