Capítulo 47
Abrí mis ojos, aquellas palabras fueron un baldado agua fría, pero ¿no podía creer en Alexandra? ella que era una experta mentirosa.
—Lo que usted dice es una mentira, la conozco y sé que es capaz de mover y manipular a cualquiera para lograr lo que quiere.
—No vine aquí para escuchar que me juzgue, tiene dos opciones, pensar en todas las piezas del rompecabezas y darse cuenta que lo que dijo es verdad, o seguír pensando que es una mentira y vivir toda una vida deprimido y frustrad