CAPÍTULO 42: ATRAPADA
La noche estuvo bastante agotadora, pasarse toda la madrugada contando y repartiendo el dinero no es tan fácil cómo parece, además de organizar las malditas peleas de la semana sin poder participar es un asco. Lo único que alegró mi noche fue saber que Carlos perdió su dinero y su auto. En fin, después de darme una ducha en las regaderas de la bodega le pedí a Diablo que me llevará porque no tengo ánimos para conducir además de que el sueño me está matando, pero cómo la vida me odia justo cuando