"Ven," dijo él, acercándose con cautela hasta donde ella estaba. Aún no la tocó, simplemente esperó.
Quizá sabía que ella tenía intenciones asesinas hacia él, porque no dio ni un paso más.
"He cocinado algo que sabía que te gustaría. Ven..." dijo, con una voz tan suave que parecía una súplica.
Valeria se volvió hacia él y arqueó una ceja.
"Ah. Así que tienes esa voz y lo único que oí anoche fueron órdenes y la voz de un 'conquistador'," dijo con sarcasmo, y él encogió los hombros.
"¿Podemos dej