PARTE DOS: EL PLAN DE UNA VENGANZA
CAPÍTULO DOCE
En la casa de los Bracamontes, con la corbata, la camisa y el cabello hecho un desastre, Gonzalo bebía y bebía hasta quererse perder en la persona que fue antes de tener que ver el vivo recuerdo de Victoria en Verónica. No, ella no debía de haber regresado de esa manera.
Las lágrimas no paraban de salir de sus ojos. Estaba arrepentido, el arrepentimiento había llegado a su vida, a su corazón y esta vez llegaba para no irse hasta que el arrepent