Malú
Después de una larga conversación con Lorenzo, estaba más tranquila y empecé a darme cuenta de que no tenía ningún sentido que me descontrolara, porque lo que se había hecho y decidido no cambiaría nada. Vincenzo ya había tomado su decisión sin decírmelo ni importarle mi opinión. Así que no tenía sentido que yo intentara discutir con él, porque nunca me daría la espalda como siempre hacía, y nunca asumiría todo lo que había hecho mal. Así que le pedí a Lorenzo que me recogiera a los niños