CAPÍTULO 23. Nada que perder.
CAPÍTULO 23. Nada que perder.
Les gustara o no, para aquel punto la cadena televisiva no podía parar aquella entrevista sin crear un escándalo aun mayor y o a costa de los entrevistados, sino de su propia periodista, así que dejaron el programa correr mientras varios participantes de la audiencia se levantaban y les hacían preguntas a Elijah y a Lynett.
Unas demasiado inocentes, como dónde se habían conocido. Otras demasiado invasivas, como cuál era su posición favorita.
—¡El sofá! —exclamó Eli