Ashley
Louis se coloca detrás de mí y golpea mi codo hacia arriba, subiendo después mi mano para que ambas sostengan bien el arco que pesa una exageración. Se supone que un arma debe ser cómoda, esto definitivamente no lo es. Ha durado tanto enseñándome como sostenerlo, que ya no puedo hacerlo, por lo cansado que tengo los brazos.
No me imagino corriendo y tirando flechas.
-Una bruja no puede depender solo de sus hechizos ni su fuego.- habla Denare. Estos últimos días han sido agotadores, no