Capítulo 44. La confesión de la reina (2da parte)
Poco después, cuando se acercó a la oficina, se encontró con dos guardias que vigilaban el acceso. Éstos, al verlo, le bloquearon el paso y le preguntaron de forma amenazante:
- ¿Qué quieres?
- Vine a ver a mi esposa – respondió Brett, con voz firme y calmada.
“Supongo que quiere evitar que vuelva a agredirla como lo hice anoche”, pensó Brett. “Pero no pienso rendirme. Tendrá que escucharme así sea lo último que haga”.
- La reina está ocupada – le respondió uno de los guardias – será mejor