Ashton…
Cuando llegamos a casa de mis abuelos, mi madre y mi abuela se llevaron a Rosa, diciéndome que estaba a salvo con ellas antes de llevársela a rastras. Bella se acercó a mí con una sonrisa. “Hola, hermano. Cuánto tiempo sin verte”. Sonrió y me dio un abrazo de oso.
“Hola, Bella. ¿Cómo estás?”, le pregunté una vez que me soltó.
“Bien, extrañándolos a todos. Me alegro de que hayan decidido venir a visitarme”.
Me di cuenta de que algo andaba mal, pero no quise presionarla. Ella me lo dir