Rosa…
Eran más de las doce cuando por fin terminé con todos los archivos. Tuve que volver a revisarlos para asegurarme de que todo estaba correcto. No quería pasar otra noche hasta tarde en la oficina. Cerré el portátil y recogí todos los expedientes antes de dirigirme al despacho del señor Black.
“Sr. Black”, llamé al entrar en su despacho. Me miró y asintió.
¿Cómo es que no parece cansado?
“Terminé con todos los expedientes”. Le entregué los expedientes y los revisó al instante.
¿Por qué