Capítulo 87: La furia de un padre.
Una media sonrisa se mostró en el rostro del Rey dragón, que con altivez veía a todos esos hombres lobos furiosos frente a él.
—Mis asuntos con la Alfa Connie, no son de la incumbencia de ustedes, lobos —respondió con un tono frío y amenazante.
—¡¡¡LO MATARÉ!!! —rugió uno de los hombres lobos, pero nuevamente la mirada amenazante de Aeron lo hizo frenarse en seco.
—Reina Maray, la ex-Alfa de la Noche Carmesí, a la que yo serví, desapareció —comenzó a contar, Aeron—. Se supone "murió", o