—Jamás te voy a perdonar eso, Romma Estévez. — expresó Nicky ofendido.
—No seas idiota, Nicky— desestimó la chica la expresión de su amigo, sin dejar de notar que por primera vez en mucho tiempo la llamaba por su nombre completo. En serio estaba ofendido.
—¿Cómo puedes haber hecho eso con Malik y no permitirme el placer de estar presente? Una verdadera amiga no hace esas cosas. Ver eso me habría dado noches enteras de gusto al sólo recordarlo viviendo su propia oscuridad. Pero, por otro lado,