El punto de vista de Sofía
Intenté moverme, pero las cuerdas que me ataban las muñecas se clavaron más profundamente en mi piel. El pánico me arañó la garganta mientras parpadeaba a través de la neblina que nublaba mi visión. El bosque a mi alrededor se había convertido en una mancha de sombras oscuras y una tenue luz de luna, y todo lo que podía sentir era el suelo frío y duro debajo de mí y el dolor ardiente en mis extremidades.
¿Dónde estoy?
Mis pensamientos estaban confusos, un lío caótico