Capítulo 16. ¿Qué demonios hace él aquí?
Anabella llegó como una reina, luciendo un vestido que se le adhería al cuerpo como una segunda piel que la hacía sentir diva y empoderada, nunca había percibido la sensación, de hallarse sexy más no vulgar, como alguien que no es aburrida y poco sensual, justo como le echaba en cara su exesposo.
—Permítame señorita— le propuso el chofer privado del lujoso sedán extendiendo su mano para ayudarla a salir, luego de abrir la puerta para ella.
Junto a su mejor amiga Viviana; ingresó al hermoso s