-¡Buenas tardes! – Dijo el señor Duncan para saludar a aquella mujer, cuya presencia allí era un misterio –
-¡Buenas tardes señor Duncan! – Dijo la mujer pasándose la mano por el cabello y echándoselo hacia atrás – Se preguntará cuál es el motivo de mi visita hoy en esta casa –
-Siendo honesto, sí. Me lo estaba preguntando – Dijo el señor Duncan sentándose en uno de los muebles individuales, lejos de ella –
-Pues, la junta coordinadora tendrá una muy importante reunión con el alcalde para habla