Clara resopló con desdén y apartó la cabeza, sin querer prestarle atención a Christian.
Christian se tocó la nariz, confundido y sin entender cuándo había ofendido a Clara.
—Christian, si viniste a ayudarme con la revisión, entonces comencemos—cambió de tema Elena, extendiendo su delicada muñeca.
Christian dejó de lado momentáneamente el asunto de Clara y extendió su mano para tomarle el pulso a Elena, realizando una cuidadosa revisión.
Después de un rato, Christian terminó de tomarle el pulso y