—¿Por qué no?
—Fermín, por favor, confía en mí, todo lo que he dicho es cierto, te aseguro que puedo rastrear perfectamente a Eulalia y rescatar a Leocadia.
Christian notó la duda y la preocupación de Fermín y se apresuró a hacerle una promesa.
—Christian, no es necesario que sigas hablando, entiendo tu buena intención.
—Recibiste un golpe de Eulalia hace un momento y probablemente estás herido por esto. Sería mejor que vuelvas a casa y descanses. Esta situación la resolveremos nosotros, la fami