Capítulo 22
La noche es la complice de los suaves besos, Lucía respira agitada mientras observa la parte baja, Leonardo está perdido en sus piernas
—Asi... No pares... Se siente muy bien
La loba muerde su labio mientras sostiene con su mano la cabeza del Alfa que juega con su lengua en medio de su intimidad.
Leonardo adora el sabor de la excitación de su esposa, Lucía gime jalando un poco su cabello mientras el la ayuda a sentirse relajada para lo que viene.
Sube lentamente con suaves besos, p