Capítulo 14.
Puedo oír mi corazón latiendo fuertemente en mi pecho, mientras que con los brazos temblorosos me aferro fuertemente a Julian, dejando que me lleve y haga lo que él quiera.
Suelto un jadeo de sorpresa cuando ambos caemos sobre su cama, rebotando ligeramente sobre el colchón debajo de nosotros.
Es tal la sorpresa que ambos rompemos el beso y nos miramos a los ojos algo confundidos, como si nos hubiéramos dado cuenta recién de lo que estábamos haciendo. Y a pesar de esperar que Julian se detuvier