Mundo de ficçãoIniciar sessãoReyona reprimió la repulsión que sentía al pronunciar esas palabras. Cerró los ojos con fuerza para contener la náusea que le subía por el pecho. ¿Quién hubiera creído que llegaría un día en la Tierra en el que se le pondría la piel de gallina al pensar en tener intimidad con su hombre? ¿Qué sabía ella? La vida sexual de ambos nunca había sido de esas







