Con un gesto de altivez preguntó a su padre:
— ¿A qué te refieres? ¡Te recuerdo que soy tu hija, tengo todo el derecho de estar contigo!
— Clara, se quién eres , pero cuando decidiste ir con tu madre, me dejaste muy claro quién era yo, según tú, un pelele, bueno para nada y que no necesitabas de mí, hasta ahora no había tenido noticias tuyas, tampoco me has pedido una disculpa, han pasado más de cuatro años de eso, además de eso, tienes más de veinticinco años, eres independiente y profes