Dasha.
Mire sus labios y él los míos, estaba vez no fue él el que beso, esta vez fui yo quien lo beso, pero de forma apasionada, lo empuje hasta chocarlo contra la caja metálica, esta vez yo llevaría el control, enrede mis brazos en su cuello y lo pegue más a mi cuerpo sintiendo su duro cuerpo, sus brazos rodearon mi cintura, metí mi lengua en su cavidad bucal, su lengua y la mi danzaban en una sincronía perfecta, pero como siempre todo tiene que terminar nuestro beso acabo por falta de aire.
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